COMIENZO DE LA ERA MODERNA.-
Finalizada la conquista del Reino de Granada, a la que hubieron de contribuir
todos los pueblos de nues-tra comarca con la aportación de trigo, cebada
, vino, aceite y monedas de curso, así como el desarrollo del descubrimiento
de América, en esta Época se produce un verdadero cambio de
mentalidad en las gentes con un nuevo reforzamiento de la actividad ecónomica
y un resurgir de las Ciencias y el arte , nos encontramos en ese periodo un
personaje que ha dado un impulso a la comarca El Cardenal Cisneros, un ejemplo
lo tenemos en Illescas, donde crea un gran hospital, " La Caridad".
CARLOS I - La lucha de los Comuneros
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Un momento muy importante en la historia de
nuestra comarca fueron las luchas entre el suce-
sor de la corona , Carlos I y los castellanos
que sentían

que el nuevo rey implantaba nue-
vas formas de reinar y no contaba con las áreas
de influencia que hasta este momento tenían ca-
pacidad de influir en las decisiones regias.
Juan Bravo y Juan Padilla , ambos nacen en
NOVES, fueron los personajes comuneros mas
influyente de nuestra comarca. Juan Padilla uno de los comuneros de Castilla
que en el siglo XVI se alzaron contra el emperador Carlos I en defensa del sentimiento
nacional contra las invasiones e influen-cias extranjeras, nace en NOVES en
el año 1490, su padre era el caballero Pedro López de Padilla
regidor de la ciudad Toledo, posteriormente lo era cuando las Cortes reunidas
por el Emperador prime-ro en Santiago, luego en La Coruña, aprobaron
el subsidio extraordinario que suponía un fuerte incre-mento de los impuestos
y que supuso el alzamiento popular de los Comuneros. A las órdenes de
Juan Padilla como capitán de sus ejercitos perteneció Don Francisco
de Guzmán, nacido en ILLESCAS, que intervendrá en la batalla de
Villalar y posteriormente a las órdenes del antiarzpbispo Acuña
y de Maria de Pacheco.
Toledo fué la primera ciudad que se rebeló dando lugar a la guerra
de las Comunidades. A la cabeza de la misma pronto se pusieron Juan De Padilla
y Hernando Dávalos.
En 1520, en medio de la agitación comunera, son arrasadas las propiedades
de los Cabrera (Villavicio-sa, Móstoles, Batres, etc.) por el apoyo decidido
de Fernando Cabrera a la causa del Emperador Car-los I. . Tambien es arrasado
por los comuneros, con el Obispo de Zamora Acuña como lider, el palacio
de los Silvas en Villaseca de la Sagra que apoyó incondicionalmente al
Emperador, y tambien fue pacto de las llamas la propia villa de Villaseca
y Villaluenga, D. Juan Silva se refugió en el Castillo situado en el
cerro del Aguila y no pudo ser tomado por los comuneros.
En toda esta contienda intervíno decidida-mente, del lado regio, Garcilaso
de la Vega que fué herido en el Cerro del Aguila de Villaluenga y que
posteriormente fué muy reconocido por el Emperador Carlos-I.
Enterado
Carlos I les conminó a que acudieran a su presencia, inicialmente Padilla
trató de ir a presen-cia del emperador, pero numerosos amigos le apoyaron
en sus rivindicaciones y él se apresuró entonces a organizarse
militarmente, empezó a cobrar las rentas reales y se declaró insumiso
al emperador. Cuando el regente Adriano ordenó al alcalde Rodrigo Ronquillo
que somietese a los segovianos, Padilla desde Toledo y Juan Zapata desde Madrid
acudieron en ayuda de Juan Bravo.
En la Junta Santa, en Ávila 1518 Padilla fue
designado caudillo de las tropas de los Comuneros. Según el historiador
Lafuente: "Era un hombre de unos 30 años, de gallarda presencia,
de limpia sangre, de áni-mo esforzado y, de sentimientos patrióticos
y de noble condición, y muy querido por el pueblo".
Juan Padilla fué a apoderarse de Tordesillas
donde se encontraba recluida Juana La Loca para recabar el apoyo de ésta
a su causa. Juana aprobó los planteamientos de Padilla, de modo que
el levantamiento de la rebelión comunera se hizo más firme aún.
Juan Padilla contaba con el apoyo del pueblo aunque no tanto de la Nobleza
y merced a él pudo revalidar su título de capitán de
las Comunidades..
Obtuvo un triunfo importante en Torrelobatón
(Valladolid) el 21 de Febrero de 1521, pero dejó que se entablaran
unas negociaciones de paz sin tomar parte en ellas de modo que muchos soldados
terminaron por abandonar la causa comunera, algunas ciudades como Burgos dejaron
de apoyar su causa.
Juan Padilla y sus comapñeros el dia 23 de Abril
de 1521 se encaminan hacia la ciudad de Toro en Za-mora, había llovido
mucho y el terreno estaba muy embarrado y pesado para caminar; y en Villalar,
un pueblecito de Valladolid, las fuerzas reales les tendieron una emboscada.
Padilla con cinco escuderos trató de defenderse, pero hubo de rendirese
antes la diferencia de efectivos sobre sus adversarios. Habiendo hecho prisionero
al Capitan , también hicieron prisioneros a Juan Bravo de Segovia y
Fran-cisco Maldonado de Salamanca.
Algunos historiadores afirman que fueron ajusticiados
sin juicio, pero parece existir un documento en el archivo de Simancas que
prueba la existencia de un proceso llevado a cabo por el alcalde Cornejo,
Sal-merón y Alcalá en el que se declaraba culpable de traición
a Padilla, Bravo y Maldonado. Cuentan que Juan
Bravo pidió ser degollado en primer lugar: "...para que no vea
la muerte del mejor caballero que queda en Castilla", en referencia a
Padilla. Al llegar al cadalso Padilla levantó los ojos y pronunció
la siguiente frase ...: "Domine non senectum peccata nostra facia nobis"
y le fue seccionada la cabeza.
Su mujer, María Pacheco con el apoyo del obispo
de Toledo continuó con la revuelta seis meses más, no pudiendo
aguantar el asedio a que sometieron a la ciudad desistió y que tuvo
que exiliarse en Portu-gal, con ello finaliza la revuelta de las Comunidades.
El impacto para Toledo y su entorno así como par
nuestra comarca fué tremendo, no solmente por la destrucción casuada
en los pue-blos y castillos de la comarca si no que además por la perdidad
de po-der e influencia en la corona ya que todo el poder pasó a manos
de los hombres de confianza de Carlos -V, venidos de CentroEuropa y Flandes.
CAMBIO DE CAPITAL DEL REINO.-
Un hecho importante en esta época es el traslado de la Corte de Toledo
a Madrid y aunque su influencia sigue siendo el entorno de la misma comarca
se produce un verdadero cambio, aunque la capital del rei-no nunca estuvo definida
como tal y se utilizaban distintos lugares
según las necesidades del momento, es en la epoca de Carlos I
cuando se comienza a traladar la Corte a Madrid, buscando un
mejor acomodo, dadas las limitaciones que Toledo imponía por
la estructura de sus calles empinadas, estrechas, y con verdade-
ros enfrentamientos con la Iglesia que poseía muchisimas depen-
dencia de la ciudad, pero para la marcha de la Corte no se pro-
mulgó ningún decreto ni hubo una fecha concreta, sencillamente
se fueron marchando.